Tenemos un premio.

octubre 4, 2007

Señoras y… señoras. Qué mejor manera de volver a las andadas que hacerlo por la puerta grande. Nos han dado un premio porque dicen que hacemos pensar. Lo que no dicen es exactamente en qué, así que por si acaso no preguntamos, y nos llenamos de gozo igual.

He visto entre ustedes a muchas caras nuevas desde la temporada pasada, así que si me lo permiten hoy voy a hacer un poco de trampa. A continuación, un breve resumen de los “grandes momentos” del blog que servirá como guía a las recién llegadas:

  • El post estrella ha sido, sin lugar a dudas, “Las instrucciones de uso del clítoris” de nuestra sexóloga bollo. No sólo es uno de los que ha contado con una mejor acogida entre nosotras, sino también al que han llegado más visitas raras desde todos los caminos inescrutables del Google. Mejor no pregunten…
  • La señorita Dallow se ganó nuestro cariño y simpatía nada más llegar, con la promesa encubierta de enviarnos algún que otro mensaje picarón en cualquier momento. Lean, lean la historia aquel día en que hizo feliz a tanta gente. Con ella nunca se sabe, así que permanezcan atentas.
  • No puedo dejar de animarlas para que sigan participando en nuestra pequeña conspiración, por ser de las propuestas en las que más y mejor se han volcado nuestras lectoras. Las respuestas no tienen desperdicio.
  • Ni que decir tiene que nuestro blog no sería el mismo sin la sensibilidad retórica de nuestra micropoetisa favorita. Creemos que sigue sin comerse un rosco a pesar de sus intentos, pero confiamos en que ello siga instigándola en sus composiciones. El día en que le meta mano a sus musas estaremos perdidas.

Recetas para bollos es todo eso… y mucho más.

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Yo no ligo

septiembre 20, 2007

Sería muy largo de explicar porque este bollo de provincias se encontró anoche en Madrid, a una hora demasiado tardía para llamar a nadie conocido y quedar para tomar una caña. Pero el caso es que el bollo de provincias estaba solísima en Madrid anoche.

No pasa nada, me dije. Que ya soy muy mayor, que yo puedo ir sola donde quiera.

Empecé por ir a un hotel en medio de Chueca. Debe ser que tengo pinta bolleril, porque nada más darme la llave de la habitación el recepcionista me preguntó, muy amable él, si conocía Chueca. Sí, le dije, dándome aires de bollo cosmopolita.

Pero no soy bollo cosmopolita, soy bollo de pueblo. Y en el pueblo no hay ambiente. Y claro una no sabe qué hacer, ni donde ir, ni que cara poner… Sí sabía como vestirme, y se ve que lo hice bien, porque la gente no hacía más que pararme para preguntarme por bares, por calles, por sitios que yo no tenía ni idea de donde estaban…

Y venga de dar vueltas por Chueca, que si la plaza, que si la calle Pelayo, que si Augusto Figueroa (¿quién será este señor?). Y sin atreverme a entrar en ningún sitio. Pasé por el Escape que estaba cerrado. Pasé por el Truco (¿O es trucco, con 2 cés?). Y nada, que se me apoderaba la agonía.

Y al final me dije a mí misma: Tía, Dallow, si no entras en un garito YA, es que eres imbecil y paleta. Y allí mismo vi dos tías fumando en la puerta de un bar. Y entré, y pedí una caña, y me senté en un taburete, y me sentía como Agustina de Aragón después de dispara el cañón… Hasta que me dí cuenta de que había encontrado el único bar hetero de Chueca. pues eso, que esta claro, yo no ligo.


¡¡¡Será posibleeee!!!

agosto 2, 2007

Esta es la historia de una chica bastate gafe desde el día en que nació. Lo último que le ocurrió es que se asoció a un blog de buenííísima pinta, colaborando con mujeres inteligentes, brillantes, bolleras y posiblemente guapísimas y buenorrísimas. Pero como era más gafe que Pepe el Gafe, sus compañeras desaparecieron en la niebla veraniega, olvidando sus obligaciones bolleriles y blogueriles.

A ver, señoras, que esto se está pasando de castaño oscuro.

Miss Pepa, ponga orden, por favor.


Ciega

julio 17, 2007

La srta. Virtudes es la secretaria del departamento. La srta. Virtudes es sin duda la más antigua en la oficina. Mi oficina está en un edificio que se construyó en el solar donde antiguamente estaba el Sepu. Hay quien dice que la srta. Virtudes es, en realidad, una dependienta del Sepu que no se dió cuenta de que derruían el Sepu, y se quedó y resurgió como secretaria en la oficina. No sé, puede ser.

La srta. Virtudes no hace nada, porque hace diez años le cambiaron su máquina de escribir por un ordenador y decidió que para cuatro días que le quedaban, no le merecía la pena aprenderse esa máquina. Y así, con los cuatro días, lleva ya diez años.

A la srta. Virtudes le interesa mucho nuestra vida personal, porque como ella misma dice, es como una madre para nosotras. Y nos pregunta siempre por los maridos, los novios, los hijos… La srta. Virtudes no se ha enterado que soy lesbiana.

Y a mí me parecía mal que no lo supiera, porque la pobre srta. Virtudes estaba haciendo ya un ridículo muy grande preguntándome siempre que volvía de vacaciones si “había conocido a alguien” o recomendandome a su sobrino Ramón, que es dentista y está soltero.

Así que me decidí a aclararle mi situación vital. Y el viernes, a la salida de la oficina, cuando me deseaba “suerte” para este fin de semana, le dije: No se preocupe más srta. Virtudes, que no necesito suerte, que ya he tenido suerte, que soy lesbiana y tengo una novia muy maja, que se llama Arco Iris, si quiere ya se la presento la semana que viene.

Y la srta. Virtudes me contestó: No te preocupes, hija mía, que seguro que en seguida encuentras algún mozo por ahí, si tu eres muy guapa, mujer, y muy simpática…

Y yo: Que no srta. que no quiero ningún mozo, que yo soy más de mozas, ya ve usted.

Y ella: y si no ya sabes, que Ramón está deseando conocerte, y tiene una consulta bien buena. y le podrías llevar tú las cuentas…

Y yo: Que no srta., de verdad, que soy bollo, bollo de las de verdad, de las de toda la vida…

Y ella: Y que tampoco pasa nada por quedarse soltera ¿eh?, miramé a mí, con mis sobrinos, ni un día paso sola

Y yo: no, si yo no estoy sola, que tengo a Arco Iris…

Y ella: pues claro mujer, no hay que desanimarse, que tú has de encontrar novio, y te has de casar claro que sí…

Y yo: sí, con Arco Iris me casaré cualquier día de estos.

Y ella: Con un buen mozo te he de ver yo salir de la iglesia, ayyyy, lo que voy a llorar yo ese día, con lo llorona que soy yo en las bodas…

Y yo: que Arco Iris es una mujer, UNA MUJERRRRR

Y ella: bueno cariño, me voy, que me está esperando Ramón para llevarme al cine. ¿Por qué no te vienes y os conoceis ya de una vez?

Y yo: Es que ya he quedado, srta Virtudes, otro día será.

Y es que no hay peor ciego que el que no quiere ver


A las arrrrmass!

julio 6, 2007

Hola a todas. Me llamo Bianka Rrreifsneiderrrr, tengo ochenta y trrres años, y he enterrado a dos marridos y a catorrrse gatos. Puede que rrrecorrdéiss que Frrräulein Pepa me prrresentó hase algunas semanas. No he podido venirrr antes porrr un pequeño prrroblema con la justisia que he tenido que solusionarrr. Mejorrr me ahorrro los detalles.

Comprrrenderrréis que mi época no errra como la de ahorrra, perrro hase ya unos años desidí que ya errra horrra de rrrecuperrrarrr el tiempo perdido. Vendí mis trrres mansiones, despedí a mi mayorrrdomo, comprrré una carrravana y desde entonses me dedico a viajarrr porrr el mundo parrra orrrganisarrr prrrotestas. Últimamente le he cogido el gusto a vuestrrro país, así que pasarrré aquí unos meses porrrque veo que hay mucho porrr haserrr.

Irrré publicando las convocatorrrias de mis actividades parra que podáis unirrros a la causa. De momento, la prrrróxima es la siguiente:

“PORRR EL DERRECHO DE LAS LESBIANAS A HACERRRSE EL DOBLADILLO CON IMPERRRRDIBLES EN TORRREJÓN DE ARDOSSS”

Como siempre, me encadenarrré desnuda a la farrrola de la plasa del Ayuntamiento a parrrtirrr de las 17 horras, el prrróximo domingo 8 de julio.


Hola, soy Dallow

julio 2, 2007

Hola, me llamo Dallow, diminutivo de Dalloway. Soy la clásica bollo corriente.

Cuando tu madre tiene la genial idea de bautizarte Dalloway lo normal es que salgas lesbiana. Os preguntareis… Pero, hija mía ¿cómo te ha caído en suerte semejante nombre? Pues por culpa de la tómbola parroquial. Estaba mi madre embarazada cuando en la tómbola parroquial le tocaron las obras completas de Virginia Wolff. Y… Halaaa, todo el embarazo con Virginia. Y el caso es que yo me adelanté un mes… y no tenían aún pensado mi nombre… Y mi madre soltó lo primero que se le vino a la cabeza… Que fue lo último que había leído… Dalloway…

Y es un nombre que te impide pasar desapercibida, y mucho menos en el mundo bollo. Porque si en una habitación hay cien mujeres es fácil para mí reconocer a las diez lesbis: son las diez que levantan sus diez cejas (izquierda o derecha, según sean zurdas o no) y se miran entre ellas cuando digo mi nombre.

Y así, a lo largo de mi vida, innumerables bollos han intentado ligar conmigo por mi nombre. Mi especialidad, ya lo supondreis, es el bollo pedante.

Y no es que yo no quiera ligar, pero es que soy de ciencias. Y lo que yo quiero hacer en los bares es bailar y beber. Que no quiero hablar de literatura inglesa. Que no quiero debatir sobre la historia del feminismo. ¡¡¡Que yo lo que quiero es cogerme un ciego y morrearme con una que esté bien buena!!! Pero nada, no hay manera, es que digo mi nombre y allí está el bollo intelectual, dispuesta al diálogo… Y allí está, el culo del bollo gimnástico, alejándose…

Madre, ¿por qué no me llamaste Navratilova?


La Srta. Dallow y Miss Thermomix

julio 1, 2007

Señoras, me complace muchísimo anunciarles las nuevas incorporaciones de esta semana:

La Srta. Dallow se esfuerza a diario por llevar una vida de lo más normal y corriente, pero posee una habilidad especial para meterse en las situaciones más disparatadas una y otra vez. Seguiremos sus aventuras a través de la sección ¿Por qué yo, Señor?

Por su parte, Miss Thermomix se convertirá a partir de ahora en el punto de referencia de toda bollo que quiera dárselas de moderna, en su afán por conciliar tortillas y tecnología. Pero no se crean que se quedará sólo en la cocina, no. Ya verán como en pocas semanas les será imposible pasar sin ella. Su sección: Enchúfate.

Buena suerte a las dos y bienvenidas.