Ciega

julio 17, 2007

La srta. Virtudes es la secretaria del departamento. La srta. Virtudes es sin duda la más antigua en la oficina. Mi oficina está en un edificio que se construyó en el solar donde antiguamente estaba el Sepu. Hay quien dice que la srta. Virtudes es, en realidad, una dependienta del Sepu que no se dió cuenta de que derruían el Sepu, y se quedó y resurgió como secretaria en la oficina. No sé, puede ser.

La srta. Virtudes no hace nada, porque hace diez años le cambiaron su máquina de escribir por un ordenador y decidió que para cuatro días que le quedaban, no le merecía la pena aprenderse esa máquina. Y así, con los cuatro días, lleva ya diez años.

A la srta. Virtudes le interesa mucho nuestra vida personal, porque como ella misma dice, es como una madre para nosotras. Y nos pregunta siempre por los maridos, los novios, los hijos… La srta. Virtudes no se ha enterado que soy lesbiana.

Y a mí me parecía mal que no lo supiera, porque la pobre srta. Virtudes estaba haciendo ya un ridículo muy grande preguntándome siempre que volvía de vacaciones si “había conocido a alguien” o recomendandome a su sobrino Ramón, que es dentista y está soltero.

Así que me decidí a aclararle mi situación vital. Y el viernes, a la salida de la oficina, cuando me deseaba “suerte” para este fin de semana, le dije: No se preocupe más srta. Virtudes, que no necesito suerte, que ya he tenido suerte, que soy lesbiana y tengo una novia muy maja, que se llama Arco Iris, si quiere ya se la presento la semana que viene.

Y la srta. Virtudes me contestó: No te preocupes, hija mía, que seguro que en seguida encuentras algún mozo por ahí, si tu eres muy guapa, mujer, y muy simpática…

Y yo: Que no srta. que no quiero ningún mozo, que yo soy más de mozas, ya ve usted.

Y ella: y si no ya sabes, que Ramón está deseando conocerte, y tiene una consulta bien buena. y le podrías llevar tú las cuentas…

Y yo: Que no srta., de verdad, que soy bollo, bollo de las de verdad, de las de toda la vida…

Y ella: Y que tampoco pasa nada por quedarse soltera ¿eh?, miramé a mí, con mis sobrinos, ni un día paso sola

Y yo: no, si yo no estoy sola, que tengo a Arco Iris…

Y ella: pues claro mujer, no hay que desanimarse, que tú has de encontrar novio, y te has de casar claro que sí…

Y yo: sí, con Arco Iris me casaré cualquier día de estos.

Y ella: Con un buen mozo te he de ver yo salir de la iglesia, ayyyy, lo que voy a llorar yo ese día, con lo llorona que soy yo en las bodas…

Y yo: que Arco Iris es una mujer, UNA MUJERRRRR

Y ella: bueno cariño, me voy, que me está esperando Ramón para llevarme al cine. ¿Por qué no te vienes y os conoceis ya de una vez?

Y yo: Es que ya he quedado, srta Virtudes, otro día será.

Y es que no hay peor ciego que el que no quiere ver


Así que (4)

julio 10, 2007

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(Olga es la autora de la bitácora La broma, centrado en ‘activistas y ONG, periodismo social y lesbianismo’, y mantiene actualizada la comunidad de blogs y lesbianismo Lesboblogs. Tomo prestada una de sus tiras cada martes.)


Tecnología lo llaman…já

julio 9, 2007

Despues de lo publicado por mi estimada compañera Miss Thermomix, verguenza me dá contar lo que a esta humilde colaboradora le aconteció ayer. Sólo la fidelidad debida a Miss Pepa y a este blog me obligan a superar la verguenza.

Sucedió, pues, que…

… Arco Iris está este mes cuidando a la tía abuela Gertrudis. La tía abuela Gertrudis es el castigo que Dios ha impuesto a la familia Arco Iris no se sabe muy bien por qué. El caso es que tía abuela Gertrudis tiene doce sobrinos, y cada sobrino cuida a tía abuela Gertrudis un mes al año. Hace mucho que tía abuela Gertrudis desheredó a Arco Iris por mor de su lesbianez, pero a los once primos no les parece que este sea motivo para excluirla también del deber de cuidadora.

Tía abuela Gertrudis vive en un pueblo de Cuenca donde no hay nada. Ni río, ni pajar, ni plaza del pueblo, ni mucho menos cine ni bares. Está, eso sí, el teleclub que sobrevive para que la generación de tía abuela Gertrudis vaya a ver “el parte” todas las noches. En realidad da igual, porque ArcoIris tampoco podría disfrutar de ninguna diversión que el pueblo pudiera ofrecer, porque allí está tía abuela Gertrudis para impedirlo.

Este año, como novedad, hay cobertura para el móvil en el pueblo. Por eso se me ocurrió alegrar la velada de Arco Iris con unos mensajes picaruelos.

Y allí estábamos, alegremente, mensajeando guarradillas cuando tuve una idea aún mejor si cabe: fotografiarme las tetas con mi mismo móvil y enviarselas. En ese momento parecía muy buena idea, ya digo.

Tras varios ensayos conseguí una foto perfecta bien encuadrada y definida, nada borrosa, y la envie acompañada de lo que yo juzgué, un ingenioso texto. A saber:

H, a k no sbes d kien son????

Y… no sé… Debió de ser el calor del momento… O mi subconsciente… Qué sé yo… el caso es que le dí a un botón… y no me pregunteis cómo… Pero mandé mis tetas a toooooda la agenda…

A mamá, a papá, la mis hermanos, a mi jefe, a la subdirectora, al profesor de inglés, a amigos que hace años que no veo, a los que veo todos los días, al fontanero, al de la tienda de sofás, a mi dentista, a una señora que limpia en casa de mi madre…

Y todos, sin excepción, sabían responder a la pregunta.


A las arrrrmass!

julio 6, 2007

Hola a todas. Me llamo Bianka Rrreifsneiderrrr, tengo ochenta y trrres años, y he enterrado a dos marridos y a catorrrse gatos. Puede que rrrecorrdéiss que Frrräulein Pepa me prrresentó hase algunas semanas. No he podido venirrr antes porrr un pequeño prrroblema con la justisia que he tenido que solusionarrr. Mejorrr me ahorrro los detalles.

Comprrrenderrréis que mi época no errra como la de ahorrra, perrro hase ya unos años desidí que ya errra horrra de rrrecuperrrarrr el tiempo perdido. Vendí mis trrres mansiones, despedí a mi mayorrrdomo, comprrré una carrravana y desde entonses me dedico a viajarrr porrr el mundo parrra orrrganisarrr prrrotestas. Últimamente le he cogido el gusto a vuestrrro país, así que pasarrré aquí unos meses porrrque veo que hay mucho porrr haserrr.

Irrré publicando las convocatorrrias de mis actividades parra que podáis unirrros a la causa. De momento, la prrrróxima es la siguiente:

“PORRR EL DERRECHO DE LAS LESBIANAS A HACERRRSE EL DOBLADILLO CON IMPERRRRDIBLES EN TORRREJÓN DE ARDOSSS”

Como siempre, me encadenarrré desnuda a la farrrola de la plasa del Ayuntamiento a parrrtirrr de las 17 horras, el prrróximo domingo 8 de julio.


Micropoemas (VI)

julio 5, 2007

Hoy, para las románticas:

Me quiere
No me quiere
Me quiere
No me quiere
Clavo mi pupila en la pupila
(que en mi poema es marrón)
de una mujer paliducha
con culo despampanante
Y le digo, solemne:
¿Y si follamos y nos dejamos de mamarrachadas?

Que sepáis que sois todas unas estrechas.


Así que (3)

julio 3, 2007

As que (3)

(Olga es la autora de la bitácora La broma, centrado en ‘activistas y ONG, periodismo social y lesbianismo’, y mantiene actualizada la comunidad de blogs y lesbianismo Lesboblogs. Tomo prestada una de sus tiras cada martes.)


Hola, soy Dallow

julio 2, 2007

Hola, me llamo Dallow, diminutivo de Dalloway. Soy la clásica bollo corriente.

Cuando tu madre tiene la genial idea de bautizarte Dalloway lo normal es que salgas lesbiana. Os preguntareis… Pero, hija mía ¿cómo te ha caído en suerte semejante nombre? Pues por culpa de la tómbola parroquial. Estaba mi madre embarazada cuando en la tómbola parroquial le tocaron las obras completas de Virginia Wolff. Y… Halaaa, todo el embarazo con Virginia. Y el caso es que yo me adelanté un mes… y no tenían aún pensado mi nombre… Y mi madre soltó lo primero que se le vino a la cabeza… Que fue lo último que había leído… Dalloway…

Y es un nombre que te impide pasar desapercibida, y mucho menos en el mundo bollo. Porque si en una habitación hay cien mujeres es fácil para mí reconocer a las diez lesbis: son las diez que levantan sus diez cejas (izquierda o derecha, según sean zurdas o no) y se miran entre ellas cuando digo mi nombre.

Y así, a lo largo de mi vida, innumerables bollos han intentado ligar conmigo por mi nombre. Mi especialidad, ya lo supondreis, es el bollo pedante.

Y no es que yo no quiera ligar, pero es que soy de ciencias. Y lo que yo quiero hacer en los bares es bailar y beber. Que no quiero hablar de literatura inglesa. Que no quiero debatir sobre la historia del feminismo. ¡¡¡Que yo lo que quiero es cogerme un ciego y morrearme con una que esté bien buena!!! Pero nada, no hay manera, es que digo mi nombre y allí está el bollo intelectual, dispuesta al diálogo… Y allí está, el culo del bollo gimnástico, alejándose…

Madre, ¿por qué no me llamaste Navratilova?