Esta es la historia de una chica bastate gafe desde el día en que nació. Lo último que le ocurrió es que se asoció a un blog de buenííísima pinta, colaborando con mujeres inteligentes, brillantes, bolleras y posiblemente guapísimas y buenorrísimas. Pero como era más gafe que Pepe el Gafe, sus compañeras desaparecieron en la niebla veraniega, olvidando sus obligaciones bolleriles y blogueriles.
A ver, señoras, que esto se está pasando de castaño oscuro.
Miss Pepa, ponga orden, por favor.
Escrito por dallow 